El nuevo reglamento de la DO abrirá la puerta a los vinos de villa

El texto, en el que llevan trabajando dos años, dará este primer paso hacia la zonificación.

 

El nuevo reglamento por el que se regirá la Denominación de Origen Bierzo dará mayor importancia, si cabe, al sector vitícola de la comarca. «Es a lo que hay que dar importancia si se quiere llegar a ser una zona de producción muy considerada en el mundo», señala la presidenta del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo, Misericordia Bello.

En esta apuesta por la viticultura, el documento en el que vienen trabajando desde hace dos años representantes del sector vitivinícola berciano se recorrerán los primeros pasos de cara a la zonificación del espacio de producción amparado por la DO. Un primer paso que abrirá la puerta a los denominados como ‘vinos de villa’ y que tiene como origen en la creencia de que hay diferencias perceptibles entre los vinos elaborados en diferentes zonas de una misma denominación de origen.

El nuevo reglamento tenderá a reconocer las diferencias entre las zonas de producción. L. DE LA MATA -

«No se trata de que clasifiquemos unas zonas como mejores o peores. Esto no va así, sino que se zonifique en función de las diferencias. Y es que, además, en el Bierzo hay mucha diferenciación. Es un conjunto de valles que cada uno tiene su terroir. Vamos a dar ese primer paso del proceso de zonificación con los vinos de villa. Lo demás es para muy largo plazo», explica la presidenta de la DO, quien aclara que las bodegas siempre tendrán la última palabra para etiquetas vinos como ‘de villa’.

Las bodegas que finalmente quieran sacar al mercado estos vinos de villa deberían incluir en sus etiquetas la zona en cuestión (Cacabelos, Arganza, Corullón,… está por determinar), bajo lo cual figuraría la clasificación como vino de villa, y más abajo, la bodega elaboradora del citado caldo.

En esta apuesta, la DO Bierzo sigue los pasos de otra de las denominaciones punteras en esta especificación de las zonas de producción como es el Priorat. Allí, incluso ya tienen estipulado una vuelta de tuerca más, como es la elaboración dentro de la DO de los ‘vinos de finca’ —para cuya elaboración sólo se emplearán las uvas procedentes de viñedos que constituyan una única explotación vitícola, entre otros requisitos más excluyentes—.

A esta estación, si llega la DO, será en el futuro. Por el momento la primera parada son esos vinos de villa, que tendrán un reconocimiento y una regulación en un reglamento que desde el Consejo Regulador confían en que puedan presentarlo a la Junta a la mayor brevedad. «Están casi todas las tareas cerradas, lo que falta es redactarlo y presentarlo, pero es que cuando llega septiembre se paraliza todo el sector. Ahora en diciembre es cuando más nos movemos porque es cuando se exporta más después de estar un tiempo parado con es el verano. No creo que tardemos mucho», señala Misericordia Bello, quien parece tener claro que, debido a los trámites burocráticos —tras la aprobación por la Junta de Castilla y León deberá recibir el visto bueno de Bruselas— no entrará en vigor en el presente mandato.

Pese a la prudencia con la que se ha querido manejar el tema de la modificación del reglamento de la DO, también ha trascendido que en el mismo se apostará por las variedades autóctonas. Esto, que a primera mano puede parecer una obviedad, en la práctica supone abrir la puerta a determinados tipos de uva —que se cultivan de forma muy minoritaria en esta zona de producción— para hacer una salvaguarda de ellas. Este sería el caso de las variedades menos conocidas como la Estaladiña o la Negreda. «Es más que por otra cosa por la naturaleza romántica que tiene el asunto», reconoce la presidenta del Consejo Regulador. «Aquí lo tenemos clarísimo. Tenemos que trabajar en la diferenciación, que es en lo que estamos. En lo que tenemos que nos diferencia del resto de zonas productoras».

En el caso de las dos variedades antes mencionadas serían producciones mínimas, a las que se les quiere hacer un ‘guiño’ al estar aquí «de toda la vida».

Capítulo aparte merece el tema de la Garnacha Tintorera, con una producción mucho más importante. «Es de aquí. Pero está por ver si se podría plantar hacer monovarietales con ella. Pero que quede claro que es una variedad local, no foránea», apunta Bello.

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